GESTIÓN DEL PROYECTO EDUCATIVO INSTITUCIONAL

Aseguramiento de la calidad

Nuestros colegios han asumido el modelo de gestión de calidad propuesto por el Ministerio de Educación en Chile. En el centro de todos los esfuerzos ponemos el proceso de enseñanza aprendizaje: docentes y estudiantes interactúan y trabajan para lograr objetivos de aprendizaje y de formación personal. Este núcleo pedagógico requiere de apoyos, espacios, tiempos, recursos y  proyectos para poder desarrollarse. Distinguimos entonces 4 áreas de gestión, y en cada una de ellas nos aplicamos para observar finamente las prácticas y los procesos, aspirando a los mejores estándares de calidad. Las 4 áreas que nos organizan son la gestión pedagógica – curricular, la gestión de la convivencia escolar, la gestión de los recursos y el liderazgo de la comunidad.

Organización Interna

Los colegios de la Fundación Misiones de la Costa trabajan coordinadamente el mismo Proyecto Educativo, aunque tienen diferencias programáticas y funcionales de acuerdo a cada realidad e historia particular.

La Fundación sostenedora procura mantener una estructura central de direccionamiento y apoyo, garantizando el liderazgo del sostenedor y el funcionamiento sinérgico de los procesos vinculados a la gestión de recursos humanos y materiales, como también la coordinación y alta dirección de los procesos pedagógicos y académicos.

En cada colegio, un equipo directivo conduce y lidera cotidianamente los procesos pedagógicos, comunitarios y de convivencia escolar. . El Director del Colegio articula todos los procesos y conduce a la comunidad educativa con un sentido claro de propósito según este Proyecto Educativo. El Inspector General es el  encargado de la convivencia escolar y de los procesos de orientación y apoyo a los estudiantes El Jefe o Jefa de la Unidad Técnico Pedagógica (UTP) se focaliza en la gestión del currículum y sus resultados educativos, y en el acompañamiento técnico del cuerpo docente.

Muchos son los equipos de trabajo y unidades funcionales que conforman la compleja organización escolar. Se van conformando y adaptando a los requerimientos internos y externos, y cuentan con liderazgos intermedios. La comunicación efectiva y el sentido de propósito y misión compartida son la clave de funcionamiento, en un modelo de liderazgo distribuido y de colaboración activa.

Objetivos  Estratégicos y Plan Anual de Mejoramiento.

A partir de nuestro Proyecto Educativo promovemos en los colegios distintos momentos reflexivos, de análisis y autoevaluación institucional, con participación de los  distintos estamentos de la comunidad. Surge así un valioso material para la planificación de acciones de mejora, el que es procesado por las instancias directivas. Mirando en el mediano plazo, formulamos objetivos estratégicos a 4 ó 5 años, a partir de los cuales se formulan los planes anuales con sus respectivos presupuestos. Este proceso se articula con las políticas del Ministerio de Educación, que piden formular planes de mejora anuales con acciones intencionadas en las distintas áreas de gestión.

Luego, siguen los procesos de ejecución e implementación, monitoreo y seguimiento de los planes, a cargo de los diversos equipos de trabajo que producen permanentemente reportes y medios de verificación de las acciones realizadas. Hacia el final de cada año se evalúa el conjunto de lo realizado, produciéndose nuevos insumos para el plan del año siguiente. Se mantiene así un ciclo de mejora continua que compromete a todos los actores. Es un ciclo a veces complejo, que requiere de aprendizajes institucionales y personales para ir alcanzando estándares aceptables en todas las áreas. Con humildad aceptamos que en todos los procesos vivimos una progresión que puede tardar años, y entendemos que mucho se juega en la perseverancia y el alineamiento de todos los actores. Así, buscamos que nuestras prácticas pasen de la fase de instalación, a menudo fatigosa y llena de ensayos y errores, a las fases de mejoramiento y consolidación, que garantizan estándares de calidad y permanencia en el tiempo.

Evaluación de Resultados y Rendición de Cuentas

Año tras año vamos recogiendo y conservando información relevante sobre los resultados educativos e institucionales que vamos logrando, para ir haciéndonos conscientes de nuestros ritmos de crecimiento, nuestras líneas de tendencia y nuestros logros y limitaciones. Para esto usamos los esfuerzos internos de nuestros equipos de trabajo y sus reportes, como también el importante aporte del sistema nacional de evaluación, con sus mediciones relativas al dominio de los objetivos de aprendizaje y de otros indicadores de calidad. Nuestra mirada a los resultados es reflexiva y honesta, orientada positivamente hacia la mejora continua, aunque conocemos lo difícil que es producir cambios sin recurrir a fáciles acomodaciones o simplificaciones.

El hábito de rendir cuentas sobre los resultados obtenidos es algo que promovemos en todos los niveles: en nuestros alumnos, en nuestros docentes y no docentes, en las familias, en la dirección de los colegios y en la alta dirección institucional. Sabemos que dependemos unos de otros, y que nuestras rendiciones se vinculan unas con otras. Elegimos algunos momentos en el año para rendir cuentas en forma más explícita y para informar a la comunidad sobre los resultados que vamos obteniendo en las distintas áreas que observamos y atendemos.